Medios amateur y/o alternativos de edición.
Véase también: Música independiente
El movimiento punk definió sus propios lemas y parámetros de comportamiento en políticas de edición musical que respondían a a su carácter de subcultura underground carente de medios organizados, intenciones y planteamientos sociales o políticos, o la idea de la cultura escala humana y vecinal:
"Hazlo tú mismo"
Artículo principal: Hazlo tú mismo
"Házlo tú mismo" (Do it yourself) se refiere a la organización y/o elaboración de resultados
sin acudir a las vías generalmente aceptadas como habituales, como pueden ser medios de comunicación de masas, grandes empresas discográficas, editoriales literarias, o instituciones culturales oficiales(ej. Las Sucias Rtas de P.R.) . Esto generó la aparición de pequeños sellos discográficos, asociaciones, pequeñas editoriales o individuos que llevaban a cabo publicaciones más o menos caseras, e innumerables referencias discográficas. Con esta motivación los circuitos punk se llenaron de productos editados con medios baratos o incluso domésticos, y distribuidos de mano en mano:
discos de vinilo, especialmente de 7",
edición y venta aceptada de cassettes de audio, a menudo duplicados y/o grabados con aparatos domésticos,
portadas, libros y periodismo amateur reproducidos por fotocopiadoras,
videocassettes de edición casera
Dado el carácter inmediato no profesional y "casero" de muchas de estas producciones, la deficiencia de la calidad de sonido o impresión se volvió una marca estética y una garantía de autenticidad underground, acompañada de un discurso crítico hacia el mercado lucrativo musical o artístico, las grandes compañías discográficas o los grupos de rock y pop famosos.
"Sin beneficio"
"Sin Beneficio"(Non Profit) es el lema de la política de edición y distribución con que se declara que los productos han sido puestos en circulación sin fines lucrativos. El autor y el vendedor defienden que su distribución y venta está motivada por la comunicación y la expresión, y el precio de venta final suele superar los costes de producción sólo lo suficiente para pagar la distribución, o donar unos pequeños beneficios a alguna asociación o causa sociopolítica. El dúo británico Active Minds editó algunos flexi-ep, discos de vinilo de 7" muy finos de una sola cara que permiten una reducción considerable del precio. Durante los años 90, se popularizó la aparición de etiquetas que decían "no pagues más de (X) pesetas" y "si te piden más, róbalo".
Ediciones benéficas: las inquietudes políticas de este movimiento juvenil se sirven de la edición musical para recolectar fondos para causal sociales, políticas o ecológicas, o financiar campañas o asociaciones. En los circuitos underground los autores partidarios de la libre difusión o anticopyright celebran que se dupliquen y distribuyan sus obras para algunas causas.
Anticopyright y Anti-cd
Anticopyright: Estos tipos de comportamiento editorial también estaban relacionados con políticas de libre difusión, a veces llamados "no copyright" o "anticopyright". Muchos autores consentían, autorizaban -mediante avisos en las caratulas-, incluso alentaban y celebraban, la libre copia y venta de sus creaciones. Una gran cantidad de aficionados al hardcore punk han defendido y defienden que su participación musical o cultural no tiene vistas a la fama o el lucro. Se critica a su vez a los grupos de rock y pop, a quienes se acusa de servirse de la música popular y de la rebeldía del rock y de las leyes de propiedad intelectual, para lucrarse y convertirse a en parte del las modas y el "stablishment".
Bootleg: Los bootlegs son ediciones no autorizadas de baja calidad. Eran grabaciones de conciertos hechas con grabadoras de mano, o recopilaciones de discos de artistas, hechas por seguidores, puestas a la venta como rarezas o ediciones paralelas. Aunque a algunos grupos les parecía incorrecta esta práctica, otros han dicho estar de acuerdo o restarle importancia.
The (International) Noise Conspiracy retrasaron cerca de un año la aparición de su larga duración del 2004, debido a discrepancias respecto a las leyes editoriales estadounidenses, que obligan a insertar en el diseño de las caratulas una etiqueta de aviso del FBI sobre violación de derechos de autor. El grupo no está a favor de que se prohíban el uso y copia libres de sus trabajos, por lo que se negaron a incluir una advertencia con la que no se comprometían.
Véase también: Copyright y Copyleft
Anti-cd: Anteriormente a la expansión de los equipos de copia y reproducción domésticos de discos compactos, algunas voces dentro del hardcore punk defendían que los colectivos culturales vecinales, y los grupos de música popular joven, debían boicotear la puesta en el mercado de dichos sistemas.
Sus argumentos eran
lo consideraban una manipulación consumista de las necesidades de la sociedad. Se oponían a la creación de formas de poder de transformación social para las grandes empresas industriales que, a través de la alteración planificada de los estándares de consumo, mantendrían el control sobre los espacios de mercado definidos por las propias industrias.
defendían el mantenimiento de estándares de edición que por aquél entonces eran los que estaban al alcance del consumidor medio, y ampliamente extendidos
desconfiaban que la reproducción en cd fuese una garantía de abaratamiento de los precios de la música, por lo tanto lo consideraban otra herramienta manipulable por las grandes discográficas.
Estos argumentos venían definidos por el hecho de que las patentes de los sistemas de reproducción de audio estaban en ese momento en manos de grupos como Phillips y Sony, poseedoras además de intereses directos en el mercado musical, acusados por el movimiento punk de valerse de la cultura popular juvenil para lucrarse, y deformar los mensajes contestatarios e inconformistas del rock a través de la creación de modas y estéticas banales.
Esta propuesta de boicot tuvo relativa aceptación, de modo que muchos grupos fueron reacios a comenzar a editar su música en cd, y los colectivos punk a distribuirlos.
Distribuidoras
En algunos países, reciben este nombre los colectivos o individuos bajo un seudónimo, que dedican tiempo y medios a la venta de material editorial y merchandising relacionado con el movimiento punk. Suelen estar definidas por las políticas editoriales mencionadas, aunque en algunos casos se ha convertido en un pluriempleo de subsistencia. Funcionan a través de la venta por correo o la venta directa en eventos y conciertos, y a menudo se ha practicado el trueque de material entre colectivos y distribuidoras.
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