El punk y la religión
Por su cercanía a la izquierda y al anarquismo, el punk se presenta como una corriente mayoritariamente atea. Critican a las costumbres de religiosidad social del cristianismo al uso, por considerarlas hipócritas, y a las instituciones y discursos religiosos en general, por considerarlos un disfraz de una jerarquía opresora que operaría motivada por el control social y el mantenimiento de posiciones de poder.El ateísmo más racionalista dentro del punk opta por un discurso que parte de la negación de la idea de "Dios" y de toda clase de misticismo. También hay una numerosa posición agnóstica o desligada de la discusión religiosa. En este sentido podemos hablar de las líneas de pensamiento contracultural que ven la historia de finales del siglo XX como momento de impass filosófico, artístico, humanístico y espiritual en la cultura oficial de las sociedades occidentales.
Una de las primeras inclusiones de afinidades religiosas en el punk puede considerarse Bad Brains, uno de los grupos pioneros de hardcore, afines al Rastafarianismo.
El discurso motivacionista, antidroga y pro-derechos de los animales dentro del hardcore punk favoreció una relativa moda de adscripción al Hare Krishna, después de que el cantante Ray Cappo de Youth of today se declarase adepto tras una crisis personal. Al comenzar con una nueva formación musical (Shelter), fue uno de los primeros grupos punk en incluir temas directamente religiosos o espirituales en sus canciones. Esta corriente se llamó Krishnacore.
Junto con esta presencia del Hare Krishna, también vieron la luz acercamientos al Hinduísmo y el Budismo.
Existen afinidades declaradas con formas de cristianismo, particularmente en ambientes Straight Edge estadounidenses.
Véase también: Anarquismo y religión
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